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jueves, 20 de marzo de 2014

ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS

Hoy vamos a preparar algo que servirá para acompañar algún plato como guarnición, aunque a mí me gusta utilizarlo para el aperitivo.

En realidad, no hay nada como un trocito de pan (tostado o natural) con unos pimientos asados encima. Y si no lo habéis probado, este es el momento.

INGREDIENTES:

- 6 pimientos medianos para asar
- 1 lata de ventresca de atún
- 3 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Vinagre balsámico


PREPARACIÓN:
(tiempo total: 140 minutos)
Pero no te asustes; la mayoría es de horno)

Lavamos bien los pimientos. Si elegís el tricolor, darás vistosidad al resultado final, aunque puedes hacerlo bicolor o monocolor. El caso es que elijas bien los pimientos, pues no todos sirven para asar.

En una bandeja apta para el horno, colocamos los pimientos enteros y sin pelar. Rociamos con un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos de sal. Ten en cuenta que después podremos rectificar ambas cosas, así que no te pases con la cantidad inicial.

Introducimos la bandeja en el horno (fuego arriba y abajo, 180º) y dedicamos los 120 minutos siguientes para otra actividad que nos guste, vigilando de vez en cuando los pimientos para que no se quemen. Recuerda que los tiempos son aproximados, pues cada horno ofrece una cantidad de calor en función de su potencia particular, su estado de conservación y su fuente de alimentación.

Al cabo de una hora hay que darles la vuelta con ayuda de unas pinzas o un par de cucharas, para que se asen por igual. No tendrás duda de cuándo estén asados, pues se aplastarán y quedarán blanditos.

Llegados a ese punto, sacamos la bandeja del horno y la colocamos en una encimera que no se vea afectada por el calor o, en su defecto, la protegeremos con un trapo u otro utensilio conveniente.
Cubrimos la bandeja con papel de aluminio y dejamos que “suden” los pimientos mientras se enfrían.
Como veis, la receta de hoy nos permite compaginar el tiempo con otras actividades.

Una vez fríos, llega el momento de la paciencia: a pelar.
Con las manos bien limpias, eliminamos la piel, el pezón y las pepitas (todas, ¿eh?, que no es agradable masticarlas). Y no te olvides de conservar parte del caldo resultante del asado.

Ahora que tenemos los lomos listos, hacemos jirones con ellos con las manos o con la ayuda de unas tijeras de cocina y lo colocamos en un bol.
En 10 minutos los tendrás preparados. 

Añadimos un poco del caldo colado, los ajos picados, el atún desmigado (sin su aceite), un chorro de aceite de oliva virgen extra y unas gotas de vinagre (al gusto).
Removemos, rectificamos de sal según nuestro criterio y gusto personal, tapamos con su tapa o con film transparente… y al frigorífico. Sí, ya sé que estás deseando prepararte una tosta. Pero te aseguro que mañana estará muchísimo mejor, cuando todos los ingredientes le aporten sus cualidades.

Una recomendación: aunque lo mantengas varios días en el frigorífico, recuerda sacarlo un rato antes de consumir, pues el frío enmascara todos los matices de los que podrás disfrutar.

¿Qué te parece el resultado?

Tosta con ensalada de pimientos asados
Pues imagínatelo en la boca…

Un saludo a tod@s y hasta la próxima.

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